Derecho a Huelga y Servicios Escenciales OIT

Derecho a Huelga y Servicios Escenciales OIT

El tema de la huelga y de los servicios públicos esenciales ha sido objeto de importantes debates doctrinarios en atención a las distintas concepciones que de estos últimos se han ido desarrollando, así como a los variados límites que los sistemas de relaciones de trabajo han establecido para el ejercicio del derecho de huelga en el ámbito de estos servicios. La importancia del debate está dada no sólo porque la huelga es uno de los tres pilares sobre los que se estructura el Derecho Colectivo del Trabajo, sino porque es considerada uno de los medios fundamentales de autotutela de las organizaciones sindicales, y como mecanismo equilibrador de las relaciones de trabajo.

Principios de la OIT sobre el Derecho a Huelga

Principios de la OIT sobre el Derecho a Huelga

El respeto de la libertad sindical en el mundo es una exigencia primordial e ineludible para la Organización Internacional del Trabajo, en razón de su característica estructural más esencial, es decir el tripartismo, y de las altas funciones que, en virtud de la Constitución e instrumentos de la OIT, están llamadas a ejercer las organizaciones de trabajadores y de empleadores en el seno de la propia Organización, a la vez que en los distintos Estados Miembros. La reciente Declaración de la OIT relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en 1998, «declara que todos los Miembros …tienen un compromiso que se deriva de su mera pertenencia a la Organización de respetar, promover y hacer realidad, de buena fe y de conformidad con la Constitución, los principios relativos a los derechos fundamentales …», entre los que incluye la libertad de asociación y la libertad sindical.
Sin libertad sindical, o, dicho con otras palabras, sin organizaciones de trabajadores y de empleadores autónomas, independientes, representativas, y dotadas de los derechos y garantías necesarios para el fomento y defensa de los derechos de sus afiliados y la promoción del bienestar común, el principio del tripartismo quedaría desvirtuado, cuando no convertido en letra muerta, y se atentaría gravemente contra las posibilidades reales de una mayor justicia social.

Ley 8204 sobre estupefacientes, sustancias psicotrópicas, drogas de uso no autorizado y actividades conexas

Ley 8204 sobre estupefacientes, sustancias psicotrópicas, drogas de uso no autorizado y actividades conexas

La presente Ley regula la prevención, el suministro, la prescripción, la administración, la manipulación, el uso, la tenencia, el tráfico y la comercialización de estupefacientes, psicotrópicos, sustancias inhalables y demás drogas y fármacos susceptibles de producir dependencia física o psíquica, incluidos en la Convención Única sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, del 30 de mayo de 1961, aprobada por Costa Rica mediante la Ley Nº 4544, del 18 de marzo de 1970, enmendada a la vez por el Protocolo de Modificación de la Convención Única sobre Estupefacientes, Ley Nº 5168, del 8 de enero de 1973; así como en el Convenio de Viena sobre Sustancias Psicotrópicas, del 21 de febrero de 1971, aprobado por Costa Rica mediante la Ley Nº 4990, del 10 de junio de 1972; asimismo, en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, del 19 de diciembre de 1988 (Convención de 1988), aprobada por Costa Rica mediante la Ley Nº 7198, del 25 de setiembre de 1990.