Elecciones y Seguro Social


CONTEXTO POLITICO SOCIAL

El modelo neoliberal le ha arrebatado a los más amplios sectores de la población desarrollo, igualdad y justicia social. A través de la apertura unilateral, desregulación económica y laboral, privatizaciones, modificaciones a las leyes, tratados de libre comercio y otros mecanismos, han transformado la salud, las telecomunicaciones, la educación, la producción agrícola, entre otros, en simples “mercancías”, reservadas exclusivamente para quienes tienen el dinero para comprarlas.

Este modelo es el que nos ha llevado a protagonizar innumerables episodios de lucha social en la búsqueda incansable de la justicia social y la igualdad de oportunidades.

En este contexto la salud pública tiene que ser factor transversal en el desarrollo social de nuestro país. La Caja Costarricense de Seguro Social es un destacado actor del sistema nacional de salud, institución autónoma, que constitucionalmente le compete el gobierno y administración de los seguros sociales (art. 73CP).

SOSTENIBILIDAD FINANCIERA DE C.C.S.S.

Desde hace muchos años venimos denunciando los peligros que acechan al Seguro Social y el derecho a la salud, pero desafortunadamente, los diferentes gobernantes fueron sordos a nuestras justificadas preocupaciones.

Nuestro sistema de seguridad social se sustenta en los principios de universalidad, solidaridad y subsidiaridad. Este último principio compromete al Estado a contribuir con el financiamiento de la seguridad social y fue consagrado con la reforma que se hizo al artículo 177 de la Constitución Política.

Lamentablemente el Estado costarricense, en cabeza de los diferentes gobiernos de turno, hasta ahora, no ha sido un celoso cumplidor de este precepto constitucional, que le procura a la institución las rentas suficientes para cubrir sus necesidades actuales y futuras.

Los movimientos sociales, esperamos, por el contrario, el nuevo gobernante, marque un hito y que el Estado asuma fielmente las obligaciones que se derivan del mandato constitucional.

1.- DEUDA DEL ESTADO CON LA CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL

A pesar de la reforma del artículo 177 constitucional, la historia de la deuda del Estado con la Caja sigue siendo la misma cada 4 años, Administración tras Administración.

La Caja no debería atravesar ninguna crisis financiera. La Constitución y las leyes son contundentes al ordenar al Estado financiar cualquier déficit que tenga la CCSS, pero el Gobierno no solo violenta la Constitución y las leyes, sino que tampoco paga a tiempo sus obligaciones como patrono y como asegurador de las personas que no pueden cotizar para la seguridad social.

La negativa reiterada del Poder Ejecutivo de cumplir con los pagos oportunos para garantizar la atención universal de toda la población y además, las crecientes responsabilidades asignadas a la CCSS en materia de salubridad pública, implica que las cuotas obrero patronales están subsidiando al Estado. Recordemos que el Estado llegó a contribuir hasta con un 3.25%, hoy solamente cotiza un 0.25% abandonando su responsabilidad en la atención de los servicios de salud.

Los gobiernos cotizan lo que quieren, pagan cuando quieren y como quieren. La atención se brinda hoy y años después se pagan, si es que lo hacen, y en los montos que impone el Ministerio de hacienda y hasta en títulos, por ejemplo, el último convenio de pago celebrado, no contempló la deuda correspondiente al traslado de los programas del Ministerio de Salud a la CCSS, que todavía no ha sido honrada. La deuda del estado es de casi 600 mil millones de colones. ¡Esto tiene que dar un giro radical!

Con todo respeto, pero con vehemencia, demandamos el compromiso político de que se normalice la situación de la deuda y se cancelen oportunamente las contribuciones que le corresponden al Estado, promoviendo reformas legales que castiguen a los jerarcas responsables, en igualdad de condiciones que los patronos privados.

2.- RECURSOS DE EMPRESASBLICAS POR ARTICULO 78 DE LPT

A 13 años de la Ley de Protección al Trabajador, todavía la CCSS no ha recibido los recursos previstos en el artículo 78 de esa Ley, que obliga a las empresas del Estado a contribuir en el fortalecimiento del Régimen de pensiones y universalizar la cobertura de los sectores no asalariados en situación de pobreza.
A raíz de la omisión y/o negativa de las autoridades del Poder Ejecutivo, la Caja Costarricense de Seguro Social ha dejado de percibir una suma cuantiosa que supera los 600 mil millones de colones.

Esperamos el compromiso de los candidatos para que, finalmente, esos recursos le sean trasladados al Seguro Social.

PRIVATIZACIÓN DE SERVICIOS

Los neoliberales instalados en la Caja tienen un plan sistemático y organizado para privatizar los servicios de salud, con ostentosos nombres como Modelos de Gestión, Redes de servicios de Salud, fortalecimiento del primer nivel, que pretenden engañar a la población y los trabajadores.

El supuesto “diálogo social”, impulsado por el gobierno, es solo una herramienta más en manos de los privatizadores para hacerle creer a las y los costarricenses que ese es el “modelo de Seguridad Social que los costarricenses decidieron tener”, porque su objetivo como lo indica el documento conocido por la Junta Directiva en abril de este año, es “…crear una red colaborativa de conversaciones entre los distintos actores y sectores sociales, en torno al proyecto de seguridad social que el país requiere…” cuando lo que quieren es una Caja recaudadora que compre servicios en maquilas sanitarias.

Siendo que la demanda es creciente, se disminuyen y deterioran los servicios, se han emitido directrices para obstaculiza el acceso a servicios especializados, regulaciones crecientes para limitar o coartar el otorgamiento de incapacidad en caso de enfermedad a la clase trabajadora costarricense (a pesar de que el descanso es parte del tratamiento en algunas patologías), se restringe la creación de plazas y las sustituciones de personal, congelan las vacantes, privaciones presupuestarias, equipos, infraestructura, medicamentos, recurso humano, nuevos protocolos de atención y nuevas modalidades de prestación de los servicios hospitalarios, todos como herramientas para “justificar” la privatización.

El mismo Gerente Financiero ha reiterado en varios grabaciones que se nos han facilitado, que la única obligación de la Caja es que se garanticen los servicios, pero no tiene que ser prestándolos la misma institución, sino que es más “eficiente” que sean prestados por sectores dedicados al lucro, de forma que el negocio de la enfermedad terminará matando la salud.

Por eso en el documento para el supuesto fortalecimiento de la gerencia médica se asumen varias recomendaciones de los “notables” elegidos por el gobierno empresarial de Chinchilla, entre los que destacan la recomendación 75 y 81, que traslada la atención primaria, las Áreas de Salud, al sector privado y que dispone la limitación de los servicios de salud, incluidos los medicamentos. Aunque no han podido demostrar los beneficios de entregar los EBAIS a entes dedicados a lucrar con la enfermedad, su objetivo es golpear la seguridad social, terminar con la institución, convertirla en una aseguradora- compradora de servicios.

Se crean nuevas gerencias, subgerencias, direcciones ¿será para colocar a nuevos amigos? Porque los puestos que se trasladan o eliminan son los de personas trabajadoras sin amigos poderosos.

Asimismo, según lo escrito se pretende un “Ajuste del sistema de pensiones de IVM…” modificando las regulaciones para el Comité de Vigilancia del IVM, que pasó de ser un mecanismo de participación ciudadana, de vigilancia de los trabajadores, a convertirse en un ente al servicio de opacos intereses.

Cuando otros países luchan por el acceso a los servicios e índices de salud de Costa Rica, en la Caja los neoliberales, entregan los recursos de la seguridad social a manos de los grandes empresarios.

Ese es el principal compromiso que esperamos, el cometido de revertir el proceso privatizador y fortalecer el Seguro Social como institución prestadora de los servicios públicos de salud.

MEJORAMIENTO DE LAS CONDICIONES LABORALES DE LOS Y LAS TRABAJADORAS

Existe en nuestro país una plutocracia que, auspiciada por organismos internacionales, en connivencia con determinados sectores empresariales, impulsan el desmantelamiento de las instituciones públicas, con el propósito de convertir los servicios que prestan en actividades lucrativas. Sería ingenuo no admitir que detrás de la “crisis de la CCSS”, existe una estrategia para transformar la atención de la salud en un jugoso negocio.

Para enmascarar ésta deliberada crisis y que el mercado privado de la enfermedad tenga posibilidades de lucro, hay que desprestigiar y debilitar al público. Un mecanismo es responsabilizar de las deficiencias a los y las trabajadoras de la institución, obviando los problemas políticos que son su causa principal. Algo totalmente injusto y que deliberadamente la clase político-empresarial ha publicitado para confundir la población y favorecer el desmantelamiento de la institución.

Porque hay que decirlo, con todas las mayúsculas, a pesar de todas las tramas de corrupción política, de todas las demás dificultades, las y los trabajadores del Seguro Social, laboran con gran abnegación. En la Caja todos los días suceden cosas sublimes, se salvan vidas y se alivian las dolencias, sin distinción de posiciones sociales.

No es cierto, como se repite insistentemente con mala intención, que las amenazas que se ciernen sobre la Caja sean las demandas de los empleados y el excesivo poder de sus organizaciones.

Por eso, es necesario conocer el pensamiento de los candidatos, el compromiso con la clase trabajadora, de forma que se evite el irrespeto a los derechos y condiciones de trabajo puntualizados en el Informe de Estado de la Nación 2013, de forma que se garantice condiciones laborales y calidad de vida para la clase trabajadora.

AUTONOMÍA, PRESIDENCIA EJECUTIVA Y OTRAS JERARQUÍAS

Lo primero que se debe comprender es que la gestión política de la Caja, está dirigida por el Poder Ejecutivo. El Gobierno nombra la Presidencia Ejecutiva, y a través de ella, a todos los gerentes, los mandos medios y regionales. De tal manera que si la gestión no ha funcionado, es responsabilidad propia de Casa Presidencial, de este y los anteriores Gobiernos.

Es así como los diferentes Presidentes Ejecutivos, sirviendo a las demandas coyunturales de la Casa Presidencial, han puesto en segundo lugar los intereses de salud de la población. Conocidos de sobra son los actos de corrupción, negligencia y sometimiento a las esferas del poder político que han golpeado y siguen golpeando a la CCSS, mediante la acción u omisión de su Presidencia Ejecutiva.

La primera condición, absolutamente necesaria, para empezar a resolver los problemas de la CCSS es que se le devuelva la autonomía que le otorga la Constitución política y se elimine la figura de la presidencia ejecutiva, asimismo democratizar los nombramientos de las jerarquías.

MEJORAMIENTO, EFICIENCIA Y CALIDAD DE LOS SERVICIOS

Los servicios que brinda la CCSS siempre pueden ser mejorados, pero las soluciones no están ni en las altas esferas, ni en la cabeza de ningún genio.

Como trabajadores y trabajadoras de la salud, tenemos propuestas en materia de políticas públicas, en financiamiento, mejoramiento de los servicios, para acercar los servicios a las comunidades y sus familias, en relación con las aseguradoras comerciales y la protección de riesgos laborales y de tránsito, en materia de sostenibilidad de las pensiones y el fortalecimiento de la participación ciudadana a través de las Juntas de Salud, que expondremos al candidato que esté comprometido con el fortalecimiento de nuestro extraordinario sistema nacional de salud basado en su carácter universal, público y solidario.

En el caso de las condiciones de salud y la calidad de vida de los adultos mayores, sector totalmente abandonado por los gobiernos de turno y las autoridades institucionales, es necesario generar políticas que les integren efectivamente a la vida ciudadana.

No nos engañamos, sabemos que el horizonte es de lucha, de una lucha tenaz por la defensa de la democracia, de la libertad y de la justicia social, El compromiso nuestro es la lucha, sin cuartel ni desanimo, por la defensa de un modelo exitoso, del Seguro Social como lo concibieron las anteriores generaciones.

San José, 10 diciembre 2013

MOVIMIENTOS SINDICAL Y SOCIAL
UNDECA

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