UNDECA: A la CCSS en su 79 Aniversario

1 de noviembre 1941 – 1 de noviembre 2020

La histórica creación de la Caja Costarricense de Seguro Social, financiada con la contribución tripartita obligatoria por parte del Estado, el sector patronal y la clase trabajadora; tuvo lugar el 1 de noviembre de 1941, en un proceso de alianzas entre el gobierno del Rafael Ángel Calderón Guardia, el partido comunista (compuesto por sectores obreros como artesanos, zapateros, bananeros e intelectuales) liderado por el Lic. Manuel Mora Valverde y la Iglesia Católica, en la figura de Monseñor Víctor Manuel Sanabria.

En esa época se establecieron las primeras reformas sociales, una de las más importantes fue la Ley Nº 17 que dio vida a esta honorable Institución, que desde sus inicios tuvo el objetivo de proteger a la clase trabajadora de los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, vejez y muerte.

La magnitud de esta obra de salud pública, su impacto social y humanitario, contribuyeron a la consolidación de la democracia que ha gozado el pueblo costarricense, logrando la universalización de los servicios de salud, que cubre a todos los habitantes de nuestro país, sin distingo de región, estrato social, etnia o credos, desde la gestación hasta la vejez.

Su fundación representó el auxilio y protección de quienes, en el pasado, no contaban con otro respaldo que su fuerza de trabajo, en ese entonces sobre explotada, principalmente por las compañías bananeras y la oligarquía cafetalera.

La Caja Costarricense de Seguro Social es motivo de orgullo nacional, por contar con todo un enorme capital humano; trabajadores con alto sentido humanitario y con conocimientos de nivel mundial en las diferentes ramas de la salud, ubicados en todos los centros de trabajo a lo largo y ancho del país. Todo ese personal está comprometido con la salud pública, particularmente en tiempos de crisis y pandemia, como la del COVID-19, a garantizado una atención de primera calidad que merece todo nuestro reconocimiento.

UNDECA, desde hace 66 años, ha asumido la tarea de rescatar a nuestra institución de los más oscuros intereses mercantilistas, de los intentos privatizadores de sectores políticos neoliberales.

Su fundación representó el auxilio y protección de quienes, en el pasado, no contaban con otro respaldo que su fuerza de trabajo, en ese entonces sobre explotada, principalmente por las compañías bananeras y la oligarquía cafetalera.

La Caja Costarricense de Seguro Social es motivo de orgullo nacional, por contar con todo un enorme capital humano; trabajadores con alto sentido humanitario y con conocimientos de nivel mundial en las diferentes ramas de la salud, ubicados en todos los centros de trabajo a lo largo y ancho del país. Todo ese personal está comprometido con la salud pública, particularmente en tiempos de crisis y pandemia, como la del COVID-19, a garantizado una atención de primera calidad que merece todo nuestro reconocimiento.

UNDECA, desde hace 66 años, ha asumido la tarea de rescatar a nuestra institución de los más oscuros intereses mercantilistas, de los intentos privatizadores de sectores políticos neoliberales.

CCSS legado para las futuras generaciones

En el día del trabajador de la Caja: UNDECA exige equipos de protección

“(…) temo a la barbarie con rostro humano, despiadadas medidas de supervivencia… legitimadas por las opiniones de los expertos.”, Slavoj Zizek, filosofo esloveno.

La pandemia ha producido cambios en nuestra realidad cotidiana, acompañada de una crisis sanitaria, económica y social sin precedentes.

Cuatro décadas de un modelo neoliberal criminal, agudizado y visibilizado por la pandemia han colocado a la clase trabajadora en una gran precariedad: incremento del desempleo, el subempleo, autoempleo, la pérdida de derechos laborales y condiciones salariales; que incrementan la desigualdad social.

El sector político empresarial mueve sus hilos para blindar su privilegiado modelo económico capitalista, invisibilizando y evadiendo su responsabilidad en el alto endeudamiento y la desigualdad siempre creciente, con una narrativa que culpabiliza a un sector de los trabajadores nacionales y promueve la xenofobia, la estigmatización y una paranoica campaña contra los trabajadores públicos.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en el 2020 la pobreza (ingresos ¢50.000) afecta a casi 420 000 familias en Costa Rica (26,2%), la tasa de desempleo es del 24,4% de los hogares costarricenses, sin contar un numero similar de trabajadores en subempleo. Los trabajadores subempleados o desempleados proceden tanto del sector público como privado; porque las instituciones públicas tienen un sector de funcionarios que laboraban en condiciones de interinazgo.

Estos indicadores no mejorarán, sino que se profundizarán, con la incorporación de la inteligencia artificial y el teletrabajo que desplazará a millones de trabajadores del mercado laboral. En el mundo se calcula que la perdida sería de un 14% de los empleos (OCDE,2019)

No estamos en el mismo barco.

En la actual epidemia a menudo escuchamos que todos estamos en el mismo barco, lo que es una premisa falsa. Si bien el COVID-19 ha sido un virus muy “democrático” porque no distingue entre pobres y ricos, los indicadores demuestran que la crisis económica  afectan mayoritariamente a la clase trabajadora y a los sectores más pobres.

Los jerarcas de salud, dependiendo de los intereses, llaman a la calma y la confianza o hacen predicciones terribles acerca de la pandemia y amenazan con abandonar toda ética social, dispuestos a sacrificar a los trabajadores y trabajadora y a los pacientes más vulnerables, en el caso de que ocurra un colapso de los servicios de salud.

En los últimos meses han trivializado la pandemia en nombre de las reglas de mercado, trasladando la responsabilidad a la población, señalando que lo que pueda ocurrir es culpa nuestra porque no seguimos las instrucciones.

En el caso de los trabajadores y trabajadoras de la CCSS, los jerarcas emiten desde sus cómodas oficinas “lineamientos expertos”, que obligan a los trabajadores a reutilizar equipo descartable, violentando la Resolución N°1/2020 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga a asegurar  “la disponibilidad y provisión oportuna de cantidades suficientes de material de bioseguridad, insumos y suplementos médicos esenciales de uso del personal de salud, fortalecer su capacitación técnica y profesional para el manejo de pandemias y crisis infecciosas, garantizar la protección de sus derechos…”.

UNDECA y otras organizaciones sindicales presentamos al Presidente ejecutivo, Román Macaya, a la Ministra de Trabajo y al Ministro de Salud, las realidades cotidianas de los funcionarios en los centros de salud, las consecuencias de las dudosas compras de 14 millones de respiradores tipo N95 que causan un aparente desabastecimiento.

La hipocresía y la insensibilidad no son de recibo. Los “héroes” son seres humanos, con familias, que no pueden asumir los riesgos de reutilizar equipo descartable, poniendo en peligro a sus familias y a los miles de pacientes que llegan cada día en demanda de atención oportuna y segura.

Señor Macaya Hayes, este es un asunto de supervivencia, que obliga a la gente de salud a realizar acciones en defensa de su derecho a la salud y la vida personal, de sus familias y del pueblo costarricense.

En este día del trabajador de la Caja, como cada día, UNDECA exige insumos y equipos de protección para cada trabajador y trabajadora, porque en la Caja cada compañero y compañera cuenta.

¡Si un trabajador de salud está en riesgo, el pueblo está en peligro!

UNDECA

22 de octubre de 2020.

Posición de BUSSCO sobre llamado a diálogo nacional

Una negociación para empezar a cambiar el rumbo económico del país

El Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (BUSSCO) concibe una “mesa de negociación” para debatir sobre medidas y acciones tendientes a cambiar el rumbo económico, después de 40 años de neoliberalismo.

Desde BUSSCO ratificamos nuestra disposición al diálogo y a la negociación, no creemos en un esfuerzo de diálogo para diseñar una nueva propuesta negociadora con el FMI, sino para encontrar propuestas equilibradas que posibiliten salidas en beneficio de las mayorías. BUSSCO es firme en señalar que el FMI no es la vía para la solución de nuestros problemas.

Una negociación real para enfrentar la crisis y superar el modelo neoliberal

Se debe abrir un proceso de negociación que aborde temas urgentes como el Fraude Fiscal: evasión de IVA e ISR, elusión fiscal del comercio exterior, reestructuración de la deuda pública, exoneraciones y privilegios fiscales al gran capital corporativo. También, un sistema tributario progresivo, fortalecimiento del mercado interno, generación de empleos, salarios dignos, servicios públicos de calidad, universales y sostenibles, así como garantizar la libertad sindical.

Nuestra agenda para enfrentar la crisis incluye la eliminación del IVA a servicios básicos, el impulso a un salario mínimo para trabajadores desempleados, subempleados y en condición de pobreza, el fortalecimiento de la CCSS y la salud pública, ampliación del gasto público como mecanismo para reactivar la economía, nos oponemos a la privatización del INA y la FANAL al desfinanciamiento de las instituciones y a orientar los recursos exclusivamente al pago de deuda pública. Promovemos la creación de un impuesto permanente a las grandes riquezas para financiar la lucha contra el COVID-19 y la reconstrucción económica.

Las organizaciones pertenecientes a BUSSCO, rechazamos vehementemente la negociación con el FMI que promueve la venta de activos estatales, aumento de impuestos al consumo, reducción de en inversión social y pérdida de soberanía en el manejo de nuestras finanzas públicas y a los proyectos que precarizan y eliminan derechos laborales.

Deben existir condiciones mínimas para crear un proceso de negociación realista y viable, participativo y en igualdad de condiciones para todos los actores económicos, sociales y políticos y con una agenda amplia sobre los temas urgentes y no limitada a un único punto.

No concebimos un dialogo real, mientras en la Asamblea Legislativa avanzan proyectos como Empleo Público, eliminación de la jornada de 8 horas, eliminación de anualidades, sobre salario escolar y cualquier proyecto que violente condiciones y derechos laborales para generar una real confianza en la mesa.

Reiteramos nuestra voluntad y disposición al diálogo, a fin de encontrar soluciones a los principales problemas que enfrenta la sociedad costarricense, pero para ello, se requiere de la voluntad política, sin imposiciones de diseño, composición y metodología como lo ha planteado el gobierno y el Estado de la Nación.

UNDECA y sindicatos de Salud, dan ultimátum al gobierno y autoridades de la CCSS para resolver situación de protección de trabajadores de la salud

UNDECA y sindicatos de Salud, dan ultimátum al gobierno y autoridades de la CCSS, al próximo viernes 16 de octubre, para dar respuesta y presentar propuestas a las demandas de los trabajadores.

Luego de reprocharle al Presidente Ejecutivo de la CCSS Román Macaya, su comitiva técnica y representantes de gobierno, su falta de voluntad resolutiva, la compañera Martha E. Rodríguez, Coordinadora de la Mesa de negociación por parte de los sindicatos de Salud, expuso la posición de UNDECA y organizaciones de Salud, en el sentido de dar el viernes 16, como fecha última para una respuesta institucional.

Las 15 peticiones giran en torno a que la institución presente el diseño, planificación e implementación de un plan estratégico para garantizar la mayor protección de la seguridad, salud y bienestar integral de las personas trabajadoras, el adecuado suministro de equipos de protección para todos los funcionarios, la derogatoria del lineamiento temporal para el uso extendido y reutilización de respiradores filtrantes de partículas (N-95 o su equivalente), el reconocimiento de una licencia remunerada a las personas trabajadoras que sufran un aislamiento preventivo. Además se pide que se atienda y normalice la atención de las listas de espera, gravemente afectadas por la atención urgente de la pandemia, entre otras medidas para contrarrestar los efectos de la Pandemia en la población y trabajadores.

A esta fecha esa falta de resolución ha significado en la institución: 3.500 trabajadores infectados, el 30% de trabajadores enviados a cuarentena y 12 lamentables muertes, mientras el Dr. Macaya y el gobierno siguen pidiendo “equipos técnicos” para resolver las críticas condiciones en que tienen sumida a la Caja, a la Salud y al país.

Suspendida reunión con Ministerio de Trabajo y CCSS

La Junta Directiva de UNDECA denuncia que este 9 de octubre se suspendió la reunión con la Ministra de Trabajo, Geannina Dinarte; la delegación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que representa al presidente ejecutivo, Román Macaya y los representantes de nuestro sindicato; Luis Chavarría; secretario general, Martha Rodríguez, secretaria adjunta y Manuel Hernández, asesor legal.

La suspensión del encuentro se debió a que las instalaciones establecidas para la mesa de negociación no reunían los requisitos mínimos de espacios seguros que garanticen el protocolo demandado por el Ministerio de Salud Pública.

“La mesa de negociación fue una iniciativa de UNDECA para proteger la vida y salud de los trabajadores, y en ella pretendemos elaborar de forma conjunta las propuestas para resolver los preocupantes riesgos y necesidades de protección que tiene el personal de salud, sus familias y el pueblo en general ante el COVID-19”, señaló Luis Chavarría.

Lamentamos este tropiezo y comunicamos que la próxima reunión se estableció para el lunes 12 de octubre.

Instamos al personal de la CCSS a mantenerse atento sobre los avances de este proceso y apoyar cualquier llamado de apoyo que realicen UNDECA.

¡Cuando los trabajadores de la salud están en riesgo, el pueblo está en peligro!

UNDECA COMUNICA

Desde que se declaró el estado de emergencia, a consecuencia de la pandemia por Covid-19, la administración Alvarado y la clase política han evidenciado una absoluta incompetencia para resolver la crisis sanitaria, económica y social de nuestro país.

Las disposiciones sanitarias y ocupacionales de la Junta Directiva y el Presidente Ejecutivo de la CCSS, Román Macaya, han sido medidas erráticas e improvisadas, comprometiendo de manera seria, grave e irresponsable la protección de la salud y vida de los trabajadores y sus familias.

UNDECA con gran firmeza y contundencia viene denunciando, la mala calidad y la escasez de equipos de protección personal, sin que a la fecha la institución haya resuelto las necesidades apremiantes en los centros de trabajo.

Sin lugar a duda, han ocurrido hechos condenables, con aparente tráfico de influencias, uno de ellos la adquisición de 700.000 mascarillas, que fueron retiradas de los centros y no menos grave la infructuosa compra de 12 millones de mascarillas, por $4.000.000, sin que hasta el momento se conozcan acciones que determinen los responsables políticos y administrativos.

Esta semana, las gerencias de la CCSS han emitido lineamientos por la escasez de mascarillas de protección, obligando al personal a reutilizar equipo descartable, hasta por 5 veces, pese a que el ordenamiento jurídico obliga al Estado a velar por el derecho fundamental a la salud.

El artículo 76 de la Ley General de Salud y el “Manual de bioseguridad para establecimientos de salud y afines” (Decreto Ejecutivo Nº 37552-S, 2012) prohíbe, de manera absoluta, que materiales descartables puedan ser reutilizados.

UNDECA deplora esta política, y advierte a las autoridades que no pueden ser insensibles a los miles de trabajadores en confinamiento sanitario, a los 3000 trabajadores contagiados, al dolor humano de las familias de los fallecidos, por lo que no puede menospreciar, la provisión de equipos de protección adecuados que garanticen la salud y la vida de los trabajadores y de la población costarricense.

UNDECA recurrirá a todas las herramientas y medidas, que sean necesarias, en defensa de ese contingente, que hoy son la primera línea de atención de la pandemia.

¡Nuestro compromiso es con los trabajadores y el pueblo!

San José, 22 de setiembre 2020.