«Los Ebais debe asumirlos la Caja, no una empresa privada»



UNDECA respalda acciones en defensa de los Ebais de Montes de Oca, Curridabat y La Unión que pretenden privatizar entregándoselos a una empresa privada y saturando aún más los servicios de clínicas y hospitales.

“Estos Ebais los debe asumir la Caja, la salud es responsabilidad Constitucional del Estado mediante la CCSS, pero algunos pretenden seguir engordando las billeteras de los mercaderes de la enfermedad entregándoselos a una empresa privada y eso no lo vamos a permitir. La defensa de la salud de nuestro pueblo debemos darla todos y todas, ciudadanía y organizaciones sociales y sindicales porque es nuestra responsabilidad impedir que lleguemos a niveles como los de los Estados Unidos en donde más de 50 millones de personas no tienen seguridad social”, dijo Luis Chavarria Vega, Secretario General de UNDECA.

Sudáfrica se desmarca

NUEVA YORK – Una vez más los noticieros hablan de los acuerdos internacionales de inversión. Los Estados Unidos están tratando de imponer un fuerte pacto de inversión dentro de los dos grandes acuerdos que se denominan “acuerdos de asociación”, uno trasatlántico y otro transpacífico, que en la actualidad se encuentra en etapa de negociación. Sin embargo, existe una creciente oposición a tales negociaciones.

Sudáfrica ha decidido detener la renovación automática de los acuerdos de inversión que se firmaron a principios del período postapartheid, y ha anunciado que rescindirá algunos de ellos. Ecuador y Venezuela ya rescindieron los suyos. India dice que va a firmar un acuerdo de inversión con los EE. UU. únicamente si se cambia el mecanismo de resolución de controversias. Por su parte, Brasil nunca ha firmado ningún acuerdo.

Hay buenas razones para esta resistencia. Incluso en los EE.UU., los sindicatos de trabajadores y las organizaciones medioambientales, de salud, desarrollo y otras organizaciones no gubernamentales se han opuesto a los acuerdos propuestos por los EE. UU.

Los acuerdos podrían inhibir significativamente la capacidad de los Gobiernos de los países en desarrollo para proteger a su medioambiente de las empresas mineras, a sus ciudadanos de las empresas tabacaleras que, teniendo conocimiento, proveen un producto que causa muerte y enfermedad, y a sus economías de los productos financieros catastróficos, que jugaron un papel tan preponderante en la crisis financiera mundial del año 2008. Estos acuerdos restringen a los Gobiernos, incluso en lo que se refiere a establecer controles temporales para los desestabilizadores flujos de capital de corto plazo, que frecuentemente han causado estragos en los mercados financieros y han impulsado las crisis en países en desarrollo. En efecto, los acuerdos se han utilizado para cuestionar las acciones de los Gobiernos, que van desde la reestructuración de la deuda a la discriminación positiva.

Los defensores de este tipo de acuerdos aseveran que son necesarios para proteger los derechos de propiedad. Sin embargo, países como Sudáfrica ya tienen fuertes garantías constitucionales para los derechos de propiedad. No hay ninguna razón para que los bienes de propiedad extranjera estén mejor protegidos que los bienes de propiedad de los propios ciudadanos de un país.

Es más, si las garantías constitucionales no son suficientes para convencer a los inversores del compromiso que asume Sudáfrica con relación a la protección de los derechos de propiedad, los extranjeros pueden contratar un seguro de expropiación suministrado por el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (una división del Banco Mundial) o por numerosas organizaciones nacionales que suministran dicho seguro. Los estadounidenses, por ejemplo, pueden comprar un seguro de la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero.

Sin embargo, de todos modos, aquellos que apoyan los acuerdos de inversión no están realmente preocupados por la protección de los derechos de propiedad. El verdadero objetivo es restringir la capacidad que tienen los Gobiernos para imponer regulaciones e impuestos a las corporaciones, es decir, el verdadero objetivo no es solamente defender los derechos, sino que es restringir la capacidad que tienen los Gobiernos para imponer responsabilidades. Las corporaciones están tratando de alcanzar de manera subrepticia – a través de los acuerdos comerciales negociados en secreto – lo que no pudieron lograr en un proceso político abierto.

Incluso, la idea de que estos acuerdos tienen el objetivo de proteger a las empresas extranjeras es un ardid: las empresas con sede en el país A puede establecer una filial en el país B para llevar a cabo una demanda judicial contra el Gobierno del país A. Los tribunales norteamericanos, por ejemplo, sistemáticamente han dictado sentencias que indican que las corporaciones no deben ser compensadas por la pérdida de ganancias provenientes por un cambio en las regulaciones (mediante expropiación denominada “expropiación regulatoria”); sin embargo, dentro del marco de un acuerdo de inversión típico, ¡una empresa extranjera (o una empresa estadounidense, que opera a través de una filial extranjera) puede exigir una indemnización!

Peor aún: los acuerdos de inversión permiten a las empresas demandar judicialmente a los Gobiernos por cambios regulatorios perfectamente razonables y justos: por ejemplo, en casos en los que las ganancias de una empresa de cigarrillos se vieran reducidas debido a una regulación que restringe el uso del tabaco. En Sudáfrica, una empresa podría demandar si se considera que sus ganancias netas podrían verse perjudicadas por los programas diseñados para abordar los remanentes del racismo oficial.

Existe una presunción de larga data sobre la “inmunidad soberana”: los Estados pueden ser demandados judicialmente únicamente bajo circunstancias limitadas. Sin embargo, los acuerdos de inversión, como los respaldados por los Estados Unidos, exigen que los países en desarrollo renuncien a esta presunción y permitan que se dicten sentencias en juicios, aplicando procedimientos que se encuentran muy por debajo de los que se espera que se apliquen en las democracias del siglo 21. Tales procedimientos han demostrado ser arbitrarios y caprichosos, y no proporcionan una forma sistémica para conciliar resoluciones incompatibles emitidas por diferentes foros. Mientras que los defensores argumentan que los tratados de inversión reducen la incertidumbre, las ambigüedades e interpretaciones contradictorias de las disposiciones de dichos tratados han incrementado la incertidumbre.

Los países que han firmado este tipo de acuerdos de inversión han pagado un precio muy alto. Varios de ellos han sido objeto de demandas judiciales de gran magnitud, y han tenido que realizar pagos enormes. Inclusive, se han visto demandas judiciales que exigían que los países cumplan con contratos firmados por Gobiernos anteriores, no democráticos y corruptos, aun cuando el Fondo Monetario Internacional y otras organizaciones multilaterales habían recomendado la abrogación de dichos contratos.

Inclusive en los casos en que los Gobiernos de los países en desarrollo salen victoriosos de las demandas judiciales (demandas que han proliferado considerablemente en los últimos 15 años), los costos de los litigios son enormes. El efecto (deseado) es enfriar los esfuerzos legítimos que realizan los Gobiernos por proteger y hacer progresar los intereses de sus ciudadanos al imponer regulaciones, impuestos y otras responsabilidades a las corporaciones.

Además, para los países en desarrollo que fueron lo suficientemente tontos como para firmar tales acuerdos, la evidencia es que los beneficios provenientes de los mismos, si los hubo, fueron muy escasos. Según un estudio realizado por Sudáfrica, se determinó que este país no había recibido inversiones de importancia de los países con los que había firmado acuerdos, pero que sí había recibido inversiones de importancia de aquellos países con los que no tenía acuerdos firmados.

No es de extrañar que Sudáfrica, después de un estudio cuidadoso de los tratados de inversión, haya decidido que, como mínimo, dichos acuerdos deberían ser renegociados. Hacer esto no es un acto en contra de las inversiones, es un acto a favor del desarrollo. Y es un acto esencial, si es que el Gobierno de Sudáfrica desea aplicar políticas que satisfagan de la mejor manera las necesidades de sus ciudadanos y de la economía del país.

En efecto, al esclarecer mediante la legislación nacional cuáles son los tipos de protección que se ofrecen a los inversores, Sudáfrica está demostrando una vez más – como ya lo ha venido haciendo en varias ocasiones desde la aprobación de su nueva Constitución en el año 1996 – el compromiso que tiene con el Estado de derecho. Los propios acuerdos de inversión se constituyen en las más serias amenazas al proceso de toma de decisiones democráticas.

Se debería felicitar a Sudáfrica. Se espera que otros países sigan su ejemplo.

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Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía, se desempeña como catedrático en la Universidad de Columbia. © Project Syndicate.

¿Crisis? ¿Qué crisis?: Los multimillonarios son dos veces más ricos que en 2009


La consultora que estudia las finanzas de los individuos más ricos del mundo, Wealth-X and UBS, ha publicado su estudio anual, ‘Wealth-X and UBS Billionaire Census 2013’, que determina que la riqueza colectiva de los multimillonarios del mundo alcanzó los 6.500 billones de dólares, una cifra que es casi tan voluminosa como el producto interno bruto de China, la segunda economía más grande del mundo. El número de ‘milmillonarios’, por su parte, ha aumentado de 1.360 en 2009 a 2.170 en 2013, según el informe de la consultora publicado el martes.

El gran enriquecimiento de esta exclusiva clase social se ha visto impulsado por los mercados de valores en alza, alimentados por el “dinero fácil” y las operaciones de impresión de dinero de la Reserva Federal de EE.UU. y otros bancos centrales y este proceso se sigue intensificando.

Los más ricos del mundo invierten en yates, aviones privados, obras de arte, antigüedades, moda, joyas y coches de colección alrededor de 126.000 millones de dólares, una suma mayor que el producto interno bruto de Bangladesh

El día después de que Wealth-X publicara su informe, Twitter, el servicio de redes sociales, llevó a cabo su oferta pública inicial de acciones, creando 1.600 ‘millonarios de papel’ en un solo día, ya que sus acciones se duplicaron en cuestión de horas, según la firma de análisis financiero PrivCo. Así el cofundador del sitio, Evan Williams, aumentó su fortuna de 1.000 millones de dólares a 2.500 millones, mientras que el otro cofundador, Fellow Jack Dorsey, ganó 500 millones de dólares, aumentando su riqueza hasta los 2.000 millones.

El informe de la riqueza refleja el crecimiento parasitario del sector financiero en la economía mundial. El 17% de los multimillonarios se han enriquecido a costa de las finanzas, la banca y los sectores de inversión en general (el campo que tiene más peso entre las actividades que desarrollan), mientras que sólo el 8% de ese beneficio está asociado con la actividad fabril o industrial directamente.

Además de analizar la riqueza de los multimillonarios del mundo, el informe documenta las grandes sumas gastadas por ellos en artículos de lujo. Los más ricos del mundo invierten en yates, aviones privados, obras de arte, antigüedades, moda, joyas y coches de colección alrededor de 126.000 millones de dólares, una suma mayor que el producto interno bruto de Bangladesh, un país de 150 millones de habitantes.

Si se dividiera la riqueza de los multimillonarios de la ciudad de Nueva York entre los 1,7 millones de habitantes pobres de la metrópoli, cada uno tendría 170.000 dólares

Según los datos de la consultora, los 2.170 multimillonarios del mundo poseen el equivalente a 48.000 millones de dólares en yates, un promedio de 22 millones de dólares para cada uno. Para poner esta cifra en perspectiva, las Naciones Unidas han estimado que para acabar con el hambre mundial se necesitaría una inversión de 30.000 millones de dólares al año. El informe también estima los activos inmobiliarios de los multimillonarios en 169.000 millones de dólares, un promedio de 78 millones por persona.

A pesar de su movilidad, los multimillonarios del mundo se congregan alrededor de las principales ciudades financieras como Nueva York, que cuenta con 96 multimillonarios, seguido de Hong Kong con 75, Moscú con 74 y Londres con 67 multimillonarios. Si se dividiera la riqueza de los multimillonarios de la ciudad de Nueva York entre los 1,7 millones de habitantes pobres de la metrópoli, cada uno tendría 170.000 dólares.

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Fuente: rt.com

Papa Francisco: «Que tiren al mar con una piedra al cuello a los cristianos corruptos»


En un apasionado sermón de su misa matutina celebrada el 11 de noviembre en la capilla de la residencia vaticana de Santa Marta, el líder religioso ha declarado, que los cristianos que donan dinero a la Iglesia pero roban al Estado están llevando una “doble vida” y son pecadores que deben ser castigados, relata la declaración del papa a la Agencia Informativa Católica de Argentina.

“Dice Jesús, no lo digo yo, que les aten al cuello una piedra de molino y sean tirados al mar. No se habla de perdón aquí, porque donde hay engaño, el Espíritu de Dios no puede estar”, explicó el Pontífice.

Sin mencionar directamente la corrupción dentro de la Iglesia Católica, el religioso describió a los involucrados en prácticas corruptas como “sepulcros blanqueados”, justificándolo en que “parecen hermosos por fuera, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de putrefacción”.

Según el papa, “todos nos debemos considerar pecadores, porque todos lo somos; pero no corruptos, ya que este tipo de personas está fijo en un estado de suficiencia, no sabe qué cosa es la humildad”.

“Un cristiano que se vanagloria de ser cristiano, pero que no hace vida de cristiano, es uno de estos corruptos… ¡y cuánto mal hacen a la Iglesia! ¡Cristianos corruptos, sacerdotes corruptos!”, afirmó el Pontífice.

El papa Francisco ha dejado claras sus intenciones de hacer frente a la corrupción en el Vaticano en octubre de este año, cuando mantuvo una reunión con Monsignor Carlo Maria Vigano (un denunciante de alto rango de la corrupción en el seno de la Iglesia), después de aclarar en mayo que “la Iglesia tiene que seguir adelante con el corazón de la pobreza, no de la inversión o de un hombre de negocios”.

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Fuente: rt.com

Ley de Medios en Argentina: Hoy la democracia es más democrática que ayer

Atrás quedó el arsenal de falsedades y manipulaciones del sector empresario concentrado encabezado por Héctor Magnetto que se creía a sí mismo con un monárquico derecho a veto mediático y judicial sobre el derecho democrático de las mayorías.

Atrás quedó también el supuesto paraíso de la libertad de empresa bajo el pretexto mentiroso de la libertad de expresión. La Corte revalidó la misión del Estado como garante de los derechos fundamentales, entre ellos, el de la comunicación.

Era sabido, lo dijimos hasta el cansancio: cuando tuvo la obligación de defender la libertad de expresión en serio, el Grupo Clarín SA acalló un genocidio para quedarse con Papel Prensa.

No podían salirse con la suya ahora, en pleno siglo XXI, con tres décadas de ejercicio democrático ciudadano encima, después del debate inaugurado por la ley. Era una afrenta imposible de sostener.

Los monopolios conspiran contra la democracia, dice el Pacto de San José de Costa Rica, al que adhiere nuestra Constitución Nacional. Lo denunciamos desde estas páginas, con la convicción de hacer lo correcto, y la Corte finalmente nos dio la razón.

Hablamos de un tribunal que no siempre falló a favor del gobierno y sus políticas, pero que esta vez pudo sustraerse de lo anecdótico para hablarle cara a cara a la historia.

Las generaciones futuras van a recordar este fallo como un hito, del mismo modo que hoy recordamos el Juicio a las Juntas de Raúl Alfonsín, la derogación de las leyes de impunidad y el cuadro que bajó Néstor Kirchner del Colegio Militar.

Una democracia es un sistema sin tutelas corporativas; si no, no es democracia, será otra cosa. Ni los militares, ni los grupos empresarios pueden estar por encima de la voluntad popular.

Lo dijimos casi en soledad, hoy se hizo carne en multitudes: no hay monopolio que resista 30 años de democracia ininterrumpida.

¿Qué va a decir Clarín SA ahora? ¿Qué la Corte es kirchnerista? ¿Qué Ricardo Lorenzetti es chavista? ¿Que los persiguen todos los poderes del Estado: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial? ¿Que son el “capital nacional insolente” contra las multinacionales, como decía Alfredo Yabrán?

¿Cómo va a pagar Magnetto las calumnias, las injurias, los infundios, las campañas de aniquilamiento mediático desatadas desde la supremacía de su monopolio a todos y cada uno de los que defendieron esta ley constitucional?

¿Cuánto vale cada adjetivo hiriente, cada estocada moral, cada denuncia penal, cada amenaza, cada herida en la integridad desde los canales y radios que sufrimos en todos estos años los que apoyamos la democratización de la palabra contra sus intereses concentrados?

¿Cómo va a revertir el daño que produjo a nuestro país en los foros internacionales donde denunció maliciosamente que la Argentina era casi una dictadura donde se perseguía la opinión disidente?

¿Cómo va a indemnizar a los miles de periodistas-trabajadores de prensa que perdieron su trabajo por la expansión de su grupo monopólico en todos estos años?

¿Cómo va a pagarle a las audiencias cautivas la lesión al derecho a la comunicación que les infringió a sabiendas de su poder intocable con la anuencia de gobiernos que le temían o eran socios de su rentabilidad?

Magnetto tiene muchas preguntas que responder aún ante la opinión pública y también en los estrados judiciales: aún tiene pendiente una indagatoria ante el juzgado federal de Julián Ercolini por los presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en el despojo accionario a la familia Graiver, en alianza con la dictadura cívico-militar, para apropiarse de Papel Prensa, base de su monopolio posterior.

Después del frustrado 7D, desde estas páginas dijimos que no había que desesperar. Que habían pasado tres años desde la sanción de la ley, que podíamos aguardar unos días más, que teníamos toda la paciencia del mundo porque creíamos que los mejores argumentos estaban de nuestro lado.

Pasaron 320 días desde entonces. Con la humildad de los mansos, durante once meses más soportamos la soberbia política y empresarial descontrolada de Clarín, de sus satélites y de sus voceros. Acá están los resultados: David volvió a ganarle a Goliat.

Todo esto hubiera sido imposible sin los que lucharon a brazo partido para concretar este sueño colectivo.

Los integrantes de la Coalición por una Comunicación Democrática, Martín Sabbatella, Gabriel Mariotto, Damian Loreti, Graciana Peñafort, Cynthia Ottaviano, los diputados y senadores que la votaron, el CELS, las Madres, las Abuelas, los Hijos, la juventud militante que copó las calles y tantos, pero tantos otros que sabían que la única lucha que se pierde es la que se abandona.

Qué decir de Tiempo Argentino, que nació con la Ley de Medios y jamás dejó de reivindicarla, denunciando a los que ponían palos en la rueda para que no se aplicara. Podemos decir con la frente alta que nosotros nunca le tuvimos miedo a Clarín. Mucho menos ahora. Lo decimos con orgullo.

Néstor y Cristina Kirchner merecen un párrafo aparte en esta jornada. Son los presidentes del último tercio de la democracia.

Los que derogaron las leyes de impunidad, los que rompieron con el Consenso de Washington, los que lograron la quita de deuda externa más grande de la historia y los que impulsaron la LSCA contra los intereses de Clarín SA. Es cierto que hubo gente que peleó por esto mismo desde antes.

Hubo 71 proyectos valientes para derogar la Ley de Radiodifusión de Videla que no prosperaron en estas tres décadas. Es innegable ese arrojo. Es un acto de memoria indispensable reconocer a sus autores.

Pero el coraje en la decisión, la fuerza política necesaria, el pellejo para bancarse la lapidación desatada desde el bando corporativo, lo pusieron Néstor y Cristina Kirchner. Decirles gracias es poco. Que quede escrito para siempre.

Hoy la democracia es más democrática que ayer. Corrimos un límite más. Como cuando Alfonsín juzgó a las Juntas en la transición, como cuando Néstor bajó el cuadro de Videla, como cuando Cristina en el Teatro Argentino de La Plata, con El Eternauta en sus manos, envió el proyecto de ley de medios al Congreso de la Nación.

Ayer bajamos el cuadro de Magnetto. Ahora empieza una nueva historia: la que vamos a contar entre todos.

Por Roberto Caballero

EEUU espió al Vaticano y al Papa Francisco antes del cónclave

EFE – La Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) espió las conversaciones telefónicas en Ciudad del Vaticano y también las que se produjeron en la residencia donde se alojó el cardenal argentino Jorge Bergoglio, antes del cónclave que le eligió papa, según el próximo número del semanario italiano “Panorama”.

Según el semanario que cita documentos que manejaría el extécnico informático de la CIA, Edward Snowden, entre las 46 millones de conversaciones telefónicas que se dice que la NSA interceptó en Italia, muchas de ellas se localizaban en Ciudad del Vaticano.

“Panorama”, que ha adelantado un parte de la información que publicará en su número a la venta el próximo viernes, habla de un periodo desde el 10 de diciembre de 2012 hasta el 8 de enero de 2013, pero “que se sospecha” que el espionaje continuó tras conocerse el anuncio de la renuncia al pontificado del papa Benedicto XVI, que se hizo efectiva el 28 de febrero.

El semanario de información general añade que el espionaje duró durante todo el cónclave para elegir al nuevo papa.

Entre las conversaciones escuchadas estaban agrega la revista las que se producían en la Domus Internationalis Paolo VI de Roma, la residencia donde se alojó el entonces arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio, antes de que comenzase el cónclave que le eligió papa el 13 de marzo de 2013.

La publicación recuerda que el nombre del ahora papa Francisco ya había surgido en los documentos filtrados por el portal WikiLeaks de Julian Assange.

WikiLeaks desvelaba despachos de los servicios secretos estadounidenses en los que se hablaba de Bergoglio como uno de los papables en el cónclave de 2005, así como otros documentos fechados en 2007 que relataban su “mala relación” en Argentina con el presidente Nestor Kirchner.

Además, entre los espiados se encontraría el presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, el alemán Ernst von Freyberg, que fue nombrado en febrero de 2013 por Benedicto XVI tras los escándalos que salpicaron a su predecesor.

“Panorama” explica que las llamadas captadas en el Vaticano se archivaban bajo cuatro clasificaciones: “Leadership intentions” (Intenciones de liderazgo), “Threats to financial system” (Amenazas al sistema financiero), “Foreign Policy Objectives” (Objetivos de política exterior) y “Human Rights” (Derechos Humanos).

Preguntado sobre esta información, el portavoz de la oficina de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, afirmó que no tiene información sobre este asunto y añadió que no tienen “ninguna preocupación al respecto”