HCG: Mesa de negociación servicio de enfermería

El pasado jueves 5 de Febrero, en la Sala de cesiones Hospital Calderón Guardia, se realizó la Mesa de Noegociación para solventar los problemas en el servicio y que afectan tanto a las personas trabajadoras como usuarias de los servicios de este importante centro hospitalario.

En esta Mesa, la dirigencia de UNDECA y su Comisión de Enfermería se reunieron con la Dirección Médica y la Dirección de Enfermería que, luego de varias horas de diálogo franco y transparente lograron llegar a los siguientes Acuerdos:

1- Programación de tiempo extraordinario en los servicios de cirugías
2- Rol de tiempo extraordinario de los servicios de cirugías
3- Garantizar la continuidad de la metodología del Forms, para la solicitud de tiempo extraordinario
4- Plazas adicionales de la siguiente manera, reconversión de 38 códigos de tiempo extraordinario de Enfermera 1 para la unidad de Neurocríticos, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), Área de Cirugía. Además, ingresaron 67 códigos adicionales, producto de la reconversión de códigos especiales a códigos regulares. Dichos códigos serán asignados a través del registro de elegibles, contemplando las categorías de auxiliares, enfermeros y asistentes, para Área de Emergencias (enfermeras y auxiliares), Área de recuperación, cirugías, medicina y otras áreas. También se asignarán 4 códigos para Enfermera 4, para enfermeras del área de Salud Mental y una enfermera coordinadora del área de Neurociencias, correspondiente al turno nocturno.

UNDECA reconoce que tanto la Dirección General, como la Dirección de Enfermería, hicieron un gran esfuerzo para obtener el recurso antes mencionado. Como también el trabajo de la Comisión de Enfermería de UNDECA, integrada por la Dra Marta Rodríguez Cardozo, Dra Gabriela Marín Gómez y la Dra Jaqueline Segura Arias.

La dirigencia sindical de UNDECA en esta Mesa por Arturo Abarca Durán, como dirigente sindical responsable en el centro, con Gustavo Garita Fallas y Sanny Koisvisto Jiménez.

UNDECA Si respalda, reacciona y resuelve

UNDECA, el Sindicato más grande y combativo de la CCSS

Con claridad y transparencia: Martha Rodríguez plantea ante comisión legislativa las irregularidades y concentración de poder que están debilitando a la CCSS

La secretaria general adjunta de UNDECA y legítima representantes de los trabajadores en la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Martha Rodríguez, compareció la mañana de este 3 de febrero ante la Comisión Especial Investigadora de las Presuntas Irregularidades en la Caja, Junto con otros exdirectivos, donde habló con claridad y transparencia sobre las verdaderas causas del debilitamiento de la Institución.

Rodríguez fue enfática al afirmar que la CCSS no enfrenta crisis por inviabilidad del modelo solidario, sino que ha sido una crisis inducida por decisiones administrativas y políticas contrarias al ordenamiento jurídico.

“Lo que hoy se ve en la Caja no son hechos aislados, sino un patrón sistemático de debilitamiento de la gobernanza, concentración del poder, decisiones sin respaldo técnico, uso de emergencias sociales como las listas de espera para justificar la privatización y un deterioro grave del control financiero”, detalló ante los diputados.

Añadió que, con respecto a las listas de espera, hay que entender que no se habla de números, sino de personas, de una crisis humanitaria y no estadística. Acotó datos oficiales generados por la propia Caja, que evidencian que hay más de 1,3 millones de personas en listas de espera, de las cuales unas 200.000 esperan cirugías y más de 5.700 fallecieron entre 2023 y 2025, mientras esperaban un procedimiento quirúrgico.

Esto representa una crisis humanitaria, con la afectación directa al derecho fundamental a la salud y a la vida, pero aclaró Rodríguez que este problema no es por falta de capacidad técnica del sistema público, tanto así, que informes del CENDEISSS y la Gerencia Médica reflejan que con solo aumentar 1,5 cirugías por quirófano al día, la Caja podría realizar 72.000 cirugías adicionales en un año en jornada ordinaria. Los datos demuestran que la crisis no es inevitable, sino el resultado de decisiones administrativas y políticas.

A esto se suma un déficit de radiólogos, anestesiólogos, cardiólogos, neurólogos entre otras especialidades críticas, y las acciones hacia la tercerización de procesos menos complejos no resuelve estas causas, sino que traslada recursos públicos a terceros.

Por otra parte, Rodríguez se refirió a las investigaciones penales que realiza el Ministerio Público por la supuesta manipulación de estudios actuariales que justificaron la paralización del portafolio de inversiones y que atrasó la construcción de hospitales, áreas de salud y EBAIS; así como la investigación del conocido caso Barrenador donde se promovió la contratación de servicios a terceros mediante licitación.

En este último caso, ocurrió algo muy grave, todas las unidades técnicas recomendaron declarar infructuosa la licitación porque los precios no eran razonables, los gastos indirectos aumentaban hasta en 206%, los materiales en 457% y los alquileres 585%.

A pesar de ello la junta directiva adjudicó el contrato apartándose de las opiniones técnicas, incluso uno de los recursos para revisar esa votación que impulsó Martha Rodríguez como legítima representante de los trabajadores en dicho órgano, fue rechazado y otro que presentó ni siquiera fue tomado en cuenta.

Otro de los temas a los que se refirió nuestra secretaria general adjunta, fue la fallida implementación del sistema ERP-SAP en la Caja que ha tenido impacto negativo en la gestión, en la continuidad del servicio, en el desabastecimiento, entre otros problemas.

Según informes de la auditoría interna la Caja no ha podido cerrar contablemente junio del 2025, no existen estados financieros confiables, hay diferencias millonarias en inventarios, activos y cuentas contables, y desde mayo del 2025 no hay informes financieros.

La salida en vivo del sistema no cumplía condiciones técnicas mínimas y lo más preocupante es la respuesta institucional que ha otorgado al menos cinco prórrogas, de hecho, el último plazo fue hasta abril del 2026; mientras se ha rechazado reiteradamente abrir auditoría externa. Esto no es una solución, al contrario, es normalizar el incumplimiento y debilitar el control interno de una institución que administra más del 50% del presupuesto público nacional.

“Quiero referirme a un hecho judicializado, NO ES UNA OPINIÓN, sino aclarar el tema de los sobresueldos (de la expresidenta ejecutiva de la Caja), no estamos ante un debate político, sino a un proceso judicial de lesividad iniciado por la CCSS que demandó la anulación de una acción de personal que habría autorizado un salario de ¢7.158.848 mensuales cuando el tope legal era de ¢5.565.000, la diferencia está un 33% por encima del tope legal. La Contraloría dispuso ajustar el salario y recuperar las sumas pagadas en exceso, la junta directiva ordenó la recuperación de los fondos”, aclaró Rodríguez.

La Caja no está en crisis por falta de recursos, pese a la deuda de casi ¢5 billones, ni por incapacidad técnica de su personal, sino por decisiones administrativas que son investigadas por el Ministerio Público, la concentración del poder, el debilitamiento en el control financiero y las inequidades en la prestación del servicio.

“La solución pasa por fortalecer la función pública, respetar el criterio técnico, garantizar transparencia en la rendición de cuentas y proteger el carácter público, solidario y universal de la Caja”.

Durante la comparecencia también participaron José Luis Loría y Maritza Jiménez, exmiembros de la junta directiva de la Caja y representantes del sector cooperativo y solidarista, quienes cuestionaron la enorme deuda que tiene el gobierno con la institución, la persecución que sufrieron por parte del Poder Ejecutivo, y como (en el caso de Jiménez) fue expuesta a un juicio que estuvo a cargo de la secretaria del Consejo de Gobierno, quien actualmente fue elegida como diputada del partido oficialista.

Ante esto, la diputada Rocío Alfaro del Frente Amplio señaló que desde su perspectiva este accionar evidenciaba un irrespeto claro de la autonomía de la Caja y que sistemáticamente las contrataciones, falta de pagos y debilitamiento de la Institución estuvieron vinculadas con decisiones políticas directas desde Casa Presidencial.

¿A qué le tiene miedo la junta directiva de la CCSS?

UNDECA manifiesta preocupación por el rechazo reiterado de la Junta Directiva de la CCSS a la apertura de una investigación administrativa y una auditoría forense externa sobre la fallida implementación del sistema ERP-SAP, pese a la gravedad de los hallazgos documentados por la Auditoría Interna y a los señalamientos realizados en sede legislativa.

Resulta particularmente grave que, mientras la propia Junta Directiva compareció ante la Comisión Permanente Especial de Control del Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa, reconociendo atrasos, riesgos operativos y dificultades para generar información financiera confiable, se negara internamente a investigar las causas, responsabilidades y omisiones que originaron esta crisis institucional sin precedentes.

Los hechos son claros y están debidamente respaldados por informes oficiales:
la CCSS no ha logrado cerrar contablemente junio de 2025, no ha emitido estados financieros confiables, y mantiene diferencias millonarias en inventarios, activos fijos, terrenos y cuentas contables, producto de una salida en vivo forzada del ERP-SAP, sin cumplir condiciones técnicas mínimas como pruebas integrales de cierre contable, validación de saldos migrados, conciliaciones básicas y manuales operativos completos.

La Auditoría Interna ha sido categórica: los riesgos advertidos no solo se materializaron, sino que se agravaron; la ausencia de información financiera confiable compromete la toma de decisiones, la planificación institucional y la credibilidad de la CCSS, y esta situación podría derivar en la determinación de responsabilidades por incumplimiento de deberes y debilitamiento del control interno.

Pese a ello, la respuesta de la Junta Directiva ha sido postergar plazos en cinco ocasiones, reformular cronogramas y normalizar el incumplimiento, extendiendo ahora el “plazo” hasta el 30 de abril de 2026, mientras se traslada el costo de esta mala gestión a la ciudadanía, a las personas trabajadoras y a la seguridad social costarricense.

UNDECA denuncia que el verdadero temor de la Junta Directiva no es técnico ni operativo, sino político y jurídico: temor a que una investigación independiente revele quiénes autorizaron decisiones sin cumplir condiciones legales, quiénes desoyeron advertencias técnicas reiteradas, quiénes forzaron la salida del sistema y quiénes deben responder por el deterioro del control financiero de una institución que administra más del 50 % del presupuesto público nacional.

La seguridad social no puede administrarse a ciegas, sin información financiera confiable, sin control interno y sin rendición de cuentas.

La CCSS es un pilar del Estado Social de Derecho, y su debilitamiento afecta directamente derechos fundamentales, empezando por el derecho a la salud.

UNDECA exige transparencia absoluta, investigación inmediata, determinación de responsabilidades y respeto irrestricto a los principios de legalidad, probidad y rendición de cuentas.

Negarse a investigar no es gobernar: es encubrir.

¡Por la defensa de la CCSS, la transparencia y los derechos del pueblo!

San José, 30 de enero de 2026.

UNDECA denuncia grave crisis de transparencia y control financiero en la CCSS por fallida implementación del ERP-SAP

UNDECA denuncia la grave situación financiera, administrativa y de control interno que enfrenta la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) como consecuencia de la atropellada implementación del sistema ERP-SAP.

De acuerdo con informes de la Auditoría Interna de la CCSS, la institución no ha logrado cerrar contablemente el mes de junio de 2025, ni emitir estados financieros confiables hasta la fecha, pese a múltiples cronogramas, planes de estabilización y reiteradas advertencias técnicas y legales.

La salida en vivo del sistema ERP-SAP fue forzada, sin cumplir condiciones mínimas, como pruebas integrales de cierre contable, validación completa de saldos migrados, conciliaciones financieras básicas y manuales operativos.

Esta omisión ha generado diferencias millonarias en inventarios, activos fijos, terrenos y cuentas contables, transacciones financieras sin respaldo técnico plenamente validado, retrasos injustificados en la rendición de cuentas ante la Contraloría General de la República, la Dirección General de Contabilidad Nacional y otros órganos fiscalizadores e incertidumbre real sobre la situación financiera verdadera de la CCSS, institución que administra más del 50% del presupuesto público nacional.

Esta situación constituye un debilitamiento grave del sistema de control institucional, contrario a los principios de legalidad, transparencia, eficiencia y rendición de cuentas que rigen la función pública.

La Auditoría Interna ha sido clara al advertir que:

  • Los riesgos identificados no solo se materializaron, sino que se agravaron.
  • La ausencia de información financiera confiable limita la toma de decisiones, compromete la planificación institucional y afecta la credibilidad de la CCSS.
  • La persistencia de estas fallas podría dar lugar a la determinación de responsabilidades, por incumplimiento de deberes y deterioro del control interno.

UNDECA EXIGE RESPUESTAS, NO MÁS PRÓRROGAS

UNDECA denuncia que, pese a la gravedad de los hallazgos, la respuesta institucional ha sido postergar los plazos en 5 ocasiones, ahora hasta el 30 de abril de 2026, reformular cronogramas y normalizar el incumplimiento, trasladando los costos de esta mala gestión a la ciudadanía, a las personas trabajadoras y a la seguridad social.

UNDECA rechaza cualquier intento de minimizar riesgos o relativizar la gravedad de los hallazgos reiterados de la Auditoría Interna; exigimos transparencia absoluta sobre la situación financiera real de la CCSS y las investigaciones que determinen las responsabilidades de quienes autorizaron y ejecutaron decisiones sin cumplir las condiciones técnicas y legales mínimas.

La seguridad social no puede administrarse sin información financiera confiable, sin control interno ni sin rendición de cuentas. La CCSS no debe ser puesta en riesgo por decisiones improvisadas y políticamente motivadas.

La Caja es un pilar del Estado Social de Derecho, y su debilitamiento afecta directamente los derechos fundamentales de toda la población.

¡Por la defensa de la CCSS, la transparencia y los derechos del pueblo!

UNDECA denuncia colapso, privatización, negligencia y responsabilidad política en las listas de espera

UNDECA alerta a la opinión pública nacional sobre una emergencia sanitaria silenciosa, sostenida y profundamente injusta: las listas de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social, que se han convertido en una condena para miles de personas, afectando directamente el derecho fundamental a la salud, la dignidad humana y la igualdad en el acceso a los servicios públicos.

Esta situación no es producto del azar ni de hechos aislados. Está plenamente documentada por informes oficiales, auditorías y pronunciamientos de la Contraloría General de la República, que confirman fallas estructurales, incumplimientos normativos y riesgos graves para la salud pública.

DATOS QUE INDIGNAN Y EXIGEN RESPUESTAS

  • Casi 200.000 personas esperan actualmente una cirugía en la CCSS.
  • El tiempo promedio de espera supera el año y mucho más allá de ese plazo.
  • Más de 5.700 personas murieron entre 2023 y 2025 mientras se encontraban en listas de espera quirúrgica, según datos de la Gerencia Médica, GM-2334-2025.
  • Las listas de espera totales -cirugías, consulta externa y procedimientos diagnósticos- alcanzan 1.3 millones de personas.
  • Miles de pacientes superan los plazos “razonables” definidos por la CCSS.
  • Miles están en listas sin prioridad médica y miles de cirugías se realizan sin trazabilidad clínica, lo que genera inequidad y discrecionalidad en el acceso.

Estas cifras no son simples estadísticas: representan vidas en pausa, sufrimiento prolongado, discapacidades evitables y muertes que pudieron prevenirse.

EL PROBLEMA ES POLITICO, ADMINISTRATIVO Y ESTRUCTURAL

La responsabilidad no recae en las trabajadoras y los trabajadores de la CCSS, quienes sostienen el sistema bajo presión extrema, con recursos limitados y en condiciones cada vez más adversas.

El problema es la falta de planificación técnica, ausencia de una estrategia nacional sostenible para enfrentar la demanda quirúrgica, deficiente priorización y control de las listas de espera, decisiones gerenciales y políticas que han normalizado la espera, el sufrimiento y la desigualdad.

Para ejemplificar, la Junta Directiva aprobó eliminar las Jornadas de producción para sustituir el Costo Unitario Máximo para la Cobertura de Atenciones de Salud en recurso humano (conocida como CUMCAS-PIB),como indica la CGR:

 ”1.9 Este cambio en la modalidad de pago excepcional se realizó a pesar de que a la fecha la institución no cuenta con todas las validaciones técnicas de los montos aprobados por especialidad y procedimiento que solicitó la propia Junta Directiva, ni cuenta con criterios definidos por algunas instancias técnicas competentes que permitan tener certeza sobre la viabilidad presupuestaria de su aplicación”

La propia Contraloría General de la República, en su informe DFOE-BIS-IAD-00006-2025, del 22 de diciembre de 2025, ha confirmado que la CCSS incumple el marco normativo, técnico y de control interno, advirtiendo riesgos de discrecionalidad, corrupción y judicialización del acceso a la salud.

RESPONSABILIDAD POLÍTICA, ADMINISTRATIVA Y LEGAL

Este no es un problema coyuntural ni una falla menor. Es el resultado de decisiones sostenidas en el tiempo, tomadas al más alto nivel, pese a las reiteradas advertencias de los órganos de control.

La Contraloría ha ordenado medidas obligatorias para corregir esta situación, reconociendo que el modelo actual: carece de una estrategia real para enfrentar la creciente demanda, no es sostenible, ni técnicamente serio, no es justo ni humano.

Ante la incapacidad de la Junta Directiva para resolver estructuralmente el problema, la respuesta es privatizar las listas de espera, especialmente los menos complejos, trasladando recursos públicos a sectores que lucran con lo público.

Ante esta crisis humanitaria, social y sanitaria, UNDECA denuncia la privatización de los procedimientos menos complejos y exige transparencia en el manejo de las listas de espera, rendición de cuentas de quienes han permitido este colapso, el fin de la improvisación y la privatización de las listas de espera, en detrimento de la vida y la dignidad del pueblo.

¡Derecho a salud universal y solidario! ¡La salud no puede seguir esperando!

San José, 28 enero de 2026

UNDECA denuncia: Doce decisiones que debilitan la CCSS

UNDECA, firme en la defensa de la seguridad social expone a la ciudadanía un conjunto de denuncias, advertencias y señalamientos públicos realizados durante la administración Chaves Robles -bajo la gestión de Marta Esquivel y Mónica Taylor- que revelan indicios graves, riesgos estructurales y decisiones contrarias al interés público, con impactos directos sobre la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Estas actuaciones no constituyen hechos aislados, sino un patrón sistemático de decisiones que han debilitado la institucionalidad, afectado derechos fundamentales y puesto en riesgo la sostenibilidad del sistema de salud y de pensiones.

2. Narrativa de “quiebra” institucional sin respaldo técnico: un discurso alarmista del gobierno sobre una falsa quiebra de la CCSSutilizado para justificar el no pago de la deuda del gobierno, aumentar cuotas a los trabajadores, frenar inversión en infraestructura y consolidar reformas regresivas y restrictivas de derechos.

3. Presunto maquillaje de estudios actuariales del Seguro de Salud: con supuestos y modificaciones orientados a sostener escenarios alarmistas, omitiendo estudios técnicos previos con resultados distintos, lo cual vulnera principios de transparencia, buena fe y rigor técnico.

4. Suspensión del Fideicomiso BCR–CCSS y paralización del portafolio de inversiones: con base en criterios políticos y no técnicos paralizaron todo el portafolio de inversiones, lo que atrasó la construcción de hospitales, áreas de salud y otros, pese al deterioro de la infraestructura existente, el agravamiento de las listas de espera y los retrocesos en la planificación estratégica.

5. Propuesta de inclusión de la CCSS en la regla fiscal:  pese a su naturaleza constitucional, autónoma y solidaria el gobierno propuso someter a la CCSS a la regla fiscal, para contener el gasto social y sanitario, limitar la contratación de personal, inversiones y capacidad operativa, lo que resulta incompatible con el derecho con la salud.

6. Fragmentación del personal: concurrentes, exclusivos y excluyentes: 4 miembros de la Junta Directiva impusieron, contra todos los informes técnicos, una clasificación divisoria del personal que introdujo desigualdades y afectó la cohesión institucional y el clima laboral, contraviniendo los principios de igualdad, razonabilidad y estabilidad laboral.

7. Caso Barrenador: vulneración del modelo de gestión en al menos diez áreas de salud: la privatización de servicios en 10 áreas de salud, adjudicadas con sobreprecios a cooperativas, afectanla planificación, la calidad y la continuidad de los servicios, generando riesgos para el interés público, la transparencia y la sostenibilidad financiera.

8. Denuncias por prácticas antisindicales ante la OIT: denuncia tramitada por persecución, falsedades y ofensas contra las personas trabajadoras, prácticas antisindicales y restricción del diálogo social, en contravención de convenios internacionales ratificados por Costa Rica.

9. Sobresueldos Marta Esquivel: los sobrepagos salariales aparentemente alcanzan los ₡42 millones, no han sido devueltos en contravención de la normativa y el discurso de probidad y disciplina financiera exigido a la población trabajadora.

10. Nombramientos, remociones y persecuciones ilegales: los directivos, gerentes y otros funcionarios han sido objeto de tales conductas, con violación al debido proceso, la estabilidad en el empleo y los principios de legalidad y razonabilidad administrativa.

11. Gobierno NO paga deuda billonaria a la Caja: la administración Chaves Robles mantiene una deuda que ronda los 5 billones de colones con la CCSS: por la atención del primer nivel de atención, el cuidado de personas adultas y niños en condición de vulnerabilidad y subsidios a trabajadores independientes, entre otros, afectando la sostenibilidad de los seguros sociales y la continuidad del servicio público esencial.

12. implementación forzada y fracasada del ERP-SAP: la implementación fallida del sistema ERP-SAP, marcada por incapacidad técnica, decisiones políticas y conflictos de interés, provocan caos administrativo y financiero, desabastecimiento, falta de información contable y riesgos directos para la salud y la vida de las personas usuarias.

UNDECA reitera que Costa Rica no necesita improvisación ni autoritarismo; necesita un gobierno que conozca la CCSS, con capacidad técnica, sensibilidad social y respeto a la autonomía, los derechos humanos y la democracia. La Caja es la columna vertebral del Estado Social de Derecho, donde la solidaridad se traduce en salud, pensiones y dignidad.

San José, 27 enero 2026